Un espacio reclamado por la infancia

Un espacio reclamado por la infancia

La Escuela de Derechos surge a raíz del trabajo de investigación realizado con un grupo de niños y niñas de familias miembros de PAH Madrid para la elaboración del informe «Te quedarás en la oscuridad». Después de los talleres en los que habían participado como parte de la investigación y de la presentación del informe, los propios niños y niñas preguntaron cuándo volverían a reunirse de nuevo con el equipo. A partir de ahí se decide trabajar en posibilitar este espacio de encuentro y formación en derechos que los propios niños y niñas reclamaban. Surge así la Escuela de Derechos, que tiene lugar en la sede de PAH Madrid de manera periódica, que a través de talleres y otras actividades, trata de cumplir un triple objetivo:

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Devolver, en una lógica de reciprocidad, el tiempo que los niños, las niñas y sus familias han ofrecido al equipo de investigación durante el proceso de trabajo que hemos compartido.

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Posibilitar que los niños y niñas encuentren en la PAH, igual que los adultos, un espacio de restauración, de protagonismo y organización, donde puedan despatologizar su situación junto a otros niños y niñas que están pasando por por procesos similares.

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Desarrollar una escuela de ciudadanía adaptada a la infancia que permita que los niños y niñas de las familias de la PAH tomen papel protagonista dentro del proceso que viven.

La metología que se utiliza está basada en el trabajo y el aprendizaje que Enclave ha venido aprendiendo, desarrollando y poniendo en marcha durante más de 20 años basado en el paradigma del Protagonismo Infantil.

La Escuela de Derechos la forman un grupo de niños y niñas de familias de PAH Madrid y el equipo de educadoras, educadores y colaboradores. Tras una primera fase de conocimiento y generación de confianza se ha trabajado en sesiones de introducción a los Derechos de la infancia desde una perspectiva lúdica y creativa. Como parte de las actividades periódicas y continuadas que tiene la Escuela, los niños y niñas están construyendo un diccionario colectivo que recoja sus culturas de infancia. Siguiendo la lógica del abecedario se propone cada semana una serie de palabras generativas a las que cada cual debe buscarle su definición. «Alma», «Bitácora», «Comunidad» y «Desigualdad» son las primeras de estas palabras autodefinidas por el grupo que formarán parte de ese diccionario colectivo y que van anotando en sus Bitácoras de Campo.

La Escuela de Derechos es un espacio acogedor y divertido, que posibilitando el encuentro y las relaciones afectivas entre las personas que en ella participan, busca que los niños y niñas sean protagonistas en garantizar el cumplimento de sus derechos.